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América Central

Miércoles 11 de noviembre de 2020.- El 9 de noviembre, 40 periodistas reunidos, provenientes de 15 países de Centroamérica, el Caribe y América Latina, nos dimos lugar en el Foro “Estado de la libertad de expresión en la región en tiempos de Pandemia” dentro de la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación (COLPIN), en la cual analizamos las amenazas que enfrenta el periodismo en la región, así como los retos y posibles rutas.

Como resultado del diálogo, coincidimos en señalar los siguientes temas y puntos de preocupación que se exponen ahora en forma de conclusiones:

La pandemia por COVID-19 que azota al mundo viene a profundizar los escenarios de exclusión y  desigualdad en sectores y poblaciones en condiciones de mayor vulnerabilidad. También ha reforzado las prácticas autoritarias y la supresión de los derechos humanos en la región, viéndose gravemente afectado el derecho a la libertad de expresión y el acceso a la información.

Se han multiplicado los gobiernos autócratas y populistas que se caracterizan por un creciente autoritarismo; así como por la creación y ocultamiento de redes de corrupción y el desmantelamiento de instituciones. Estos gobiernos buscan imponer una narrativa única a través de la deslegitimización y estigmatización de otras voces y discursos, pretendiendo ahogar el pluralismo en nuestras sociedades.

Cada vez más se emite un discurso desde el poder que asume a la prensa como su enemiga, buscando acallarla y desprestigiarla. Si bien las nuevas tecnologías han permitido una apertura de la información, las redes sociales están siendo usadas por esos gobiernos para imponer su narrativa y desprestigiar cualquier crítica.

Más aún, el ejército en algunos países está cobrando relevancia política y se está convirtiendo nuevamente en una fuente de espionaje, control y abuso gubernamental.

La prensa independiente ha sido y sigue siendo clave para poner en evidencia las dinámicas de poder, la corrupción, la desigualdad y la incapacidad del Estado.

En este año, hemos constatado un incremento en la variedad de amenazas y violencias contra el periodismo independiente: amenazas físicas y psicológicas, digitales, legales y políticas. En este conjunto de amenazas hay un alto riesgo para las mujeres periodistas. Además, identificamos una diversificación de actores que agreden y lesionan la libertad de expresión, que van desde las estructuras de Estado, las empresas y el crimen organizado, que bajo el cobijo de la impunidad, se conjugan para eliminar la disidencia y las voces críticas.

El fenómeno de la desinformación ha acelerado los procesos de transformación de los medios y ello implica que el periodismo revise sus métodos y sus formas de relación con las audiencias. Esto supone cuidar la rigurosidad y la calidad de la investigación periodística.

El vínculo con la ciudadanía sigue siendo un terreno de incidencia en el cambio de la cultura política de la población y la percepción que se tiene sobre el periodismo, que lleve a un mayor reconocimiento social de su rol; así como a una apropiación social de la libertad de expresión para el ejercicio de otros derechos, como el de la información.

En la defensa del derecho a la libertad de expresión es fundamental recurrir a las instituciones y medios jurídicos que se han construido en nuestros países. Aun cuando se constata la debilidad y cooptación de los poderes judiciales, es imprescindible recurrir a la ley, tanto para exigir su cumplimiento, como para mejorarla en su alcance y crear mecanismos para garantizar el ejercicio de los derechos humanos.

La tendencia -cada vez mayor- de recurrir al poder judicial para sancionar la libertad de expresión, como mensaje aleccionador para la prensa crítica, constituye un mecanismo de censura  En este sentido, luchamos por eliminar toda forma de acoso judicial, sancionar cualquier discurso que busque estigmatizar la labor de la prensa, investigar de manera objetiva e imparcial los actos de agresión, eliminar las prácticas de espionaje y garantizar recursos públicos para la protección de periodistas.

Destacamos la importancia de tener una visión regional para identificar y denunciar los procesos contrarios a libertad de expresión, y estrechar lazos de comunicación para poder reaccionar de manera oportuna ante las amenazas que aquejan al periodismo en América Latina.  Las alianzas y la solidaridad internacional son un recurso fundamental para la defensa, protección y expansión del derecho a la libertad de expresión, elevando el costo de los embates de gobiernos autocráticos y represivos.

Ante ello, demandamos a los gobiernos de América Latina asumir su obligación de garantizar el ejercicio del periodismo, eliminando toda forma de acoso judicial, tanto de los marcos legales  como del actuar gubernamental; reconocer la importancia del periodismo y sancionar cualquier discurso que busque estigmatizar o generar prejuicio en contra de la prensa;  Investigar de manera objetiva, exhaustiva e imparcial todos los actos de agresión en contra de la prensa; emprender todas las acciones necesarias para proteger a periodistas y comunicadores de toda amenaza que limite el ejercicio de su labor, y acabar con el pacto de impunidad entre élites que aqueja nuestras sociedades.

 

Nota para prensa

Para más información, favor de escribir a comunicacion@article19.org 

ARTICLE 19 es una organización independiente de Derechos Humanos que trabaja alrededor del mundo para proteger y promover el derecho a la libertad de expresión. Toma su nombre del Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la cual garantiza la libertad de expresión.

 

 

 


Fecha de publicación en línea: 11 noviembre, 2020.