Amenazas contra Alfonso Machuca alcanzan a su familia en Guanajuato
Foto: Cortesía del periodista
Ciudad de México, a 5 de octubre de 2026.- A casi cuatro meses de las amenazas y hechos de intimidación contra Alfonso Machuca Trejo, director del medio El Otro Enfoque, y su familia, en Silao, Guanajuato, alertamos la falta de resultados en las investigaciones y la insuficiencia de las medidas de protección frente al riesgo que enfrenta el periodista.
De acuerdo con el testimonio del periodista, tras publicar una nota el 25 de junio de 2026, el medio comenzó a recibir llamadas y mensajes de WhatsApp desde un número no identificado. En estos mensajes se exigía retirar la nota y se advertía que habría “repercusiones” si permanecía publicada. El 26 de junio, los hechos fueron denunciados ante la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, a la que se entregaron el número telefónico y capturas de las conversaciones como elementos para la investigación.
La situación escaló el 5 de julio, cuando su hijo de Alfonso Machuca, quien colabora con el medio en tareas relacionadas con redes sociales, se dirigía a su domicilio junto con su esposa y fue interceptado por dos hombres que viajaban en una motocicleta, uno de ellos estaba armado.De acuerdo con su testimonio, los agresores lo identificaron como “Alfonso Machuca” y le exigieron que “le bajaran” a las publicaciones del medio. El hecho fue denunciado ante la Fiscalía al día siguiente.
La gravedad de los hechos tuvo consecuencias directas para la familia: ante el temor por su seguridad, el hijo del periodista decidió salir de México y permanece fuera del país. La impunidad frente a amenazas contra periodistas no sólo deja desprotegida a la víctima: genera condiciones para la repetición de las agresiones y produce un efecto inhibitorio sobre quienes investigan y difunden información de interés público.
Cabe mencionar que no se trata del primer episodio de violencia relacionado con el ejercicio periodístico de Alfonso Machuca. En 2021, tras una publicación relacionada con el proceso electoral de Silao, el periodista recibió amenazas que lo llevaron a anunciar su salida de Guanajuato; para ese momento ya se encontraba incorporado al Mecanismo Federal de Protección.
Actualmente, Machuca aún cuenta con medidas de protección por parte del Mecanismo de Protección Federal; no obstante, los nuevos hechos evidencian la necesidad de actualizar de manera urgente su análisis de riesgo y valorar integralmente el riesgo de su núcleo familiar. De acuerdo con el periodista, antes de estas agresiones había solicitado al Mecanismo Federal considerar medidas para su hijo debido a que comparte su nombre, guarda semejanza física con él y participa en actividades del medio; sin embargo, no se determinó entonces su incorporación a las medidas. Tras la amenaza armada, Machuca volvió a solicitar protección para su hijo.
La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH (RELE) ha advertido expresamente que la extensión de la violencia hacia familiares de periodistas constituye un grave deterioro de las garantías para ejercer el periodismo en México y ha señalado que las medidas de prevención y protección deben considerar también a las familias cuando enfrentan riesgos derivados de la actividad periodística. Asimismo, los estándares interamericanos obligan al Estado a prevenir, proteger y procurar justicia frente a la violencia contra la prensa.
Resulta preocupante que las denuncias presentadas en junio y julio no hayan derivado, hasta el momento y de acuerdo con la información proporcionada a ARTICLE 19, en resultados que permitan esclarecer los hechos o determinar responsabilidades. La RELE ha reiterado que los Estados deben investigar estos hechos de manera diligente, exhaustiva e imparcial, agotando las líneas relacionadas con la actividad periodística y evitando dilaciones que conduzcan a la impunidad.
La Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas establece que las medidas deben responder al nivel de riesgo y proteger de manera efectiva la vida, integridad, libertad y seguridad de las personas beneficiarias. Una medida de protección deja de ser adecuada cuando no responde al contexto real de riesgo, genera desconfianza en la persona beneficiaria o no considera las nuevas formas en que puede materializarse una agresión.
El hecho de que una amenaza relacionada con publicaciones periodísticas alcance a la familia de un periodista y contribuya a que uno de sus integrantes salga del país evidencia la profundidad del impacto que la violencia contra la prensa puede alcanzar. Proteger el periodismo exige no sólo reaccionar ante cada agresión, sino investigar, combatir la impunidad y garantizar que periodistas y sus familias puedan desarrollar sus vidas sin que informar implique ponerlas en riesgo.
Por lo anterior, ARTICLE 19 exige:
● A la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, investigar de manera pronta, diligente y exhaustiva las amenazas denunciadas los días 26 de junio y 6 de julio, agotando como línea prioritaria su posible relación con la labor periodística de Alfonso Machuca y El Otro Enfoque, e informar oportunamente a las víctimas sobre los avances de las investigaciones.
● Al Mecanismo Federal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, realizar de manera urgente una reevaluación integral del riesgo de Alfonso Machuca, incorporando las agresiones recientes, sus antecedentes y la extensión del riesgo hacia su familia, y revisar la idoneidad y efectividad de las medidas actualmente implementadas.
● Al Mecanismo Federal y a las autoridades de Guanajuato, garantizar medidas de protección adecuadas y concertadas con las personas beneficiarias, evitando esquemas que incrementen su percepción de riesgo y valorando medidas para su núcleo familiar, particularmente ante la amenaza directa sufrida por su hijo.
