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Estigmatización y criminalización contra Anabel Hernández y Lourdes Mendoza

Ciudad de México, 29 de octubre de 2026.- El 29 de septiembre, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó nuevas líneas de investigación del caso Ayotzinapa, entre ellas el uso de teléfonos de normalistas días después de su desaparición. Al referirse al ex juez de Barandilla, cuya extradición se solicita a Estados Unidos, preguntó públicamente quién había sido “usada como testigo” para sostener que los estudiantes no estuvieron en ese lugar, y ella misma respondió con un nombre: Anabel Hernández. Con esto, la presidenta no solo cuestionó el testimonio de una periodista, sino que le atribuyó de forma pública un papel en el obstáculo a la justicia para 43 familias, sin presentar pruebas de que su intervención haya impedido la extradición.

No se trata de un hecho aislado. En febrero y agosto de 2025, desde la misma tribuna, la presidenta descalificó el trabajo de Hernández al decir que no la consideraba periodista sino una escritora de ciencia ficción. Este patrón de descrédito es especialmente grave en México, uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo y en el caso de una periodista que, según reportes, mantiene extremas medidas de seguridad porque su vida está en peligro. Cuando la voz presidencial etiqueta a una reportera como mentirosa, o la hace responsable de que la justicia no avance en un caso de desaparición forzada, se envía una señal a funcionarios, simpatizantes: atacarla es aceptable.

Múltiples medios de comunicación y perfiles en redes sociales retomaron el discurso en el mes de octubre y afirmaron que las nuevas evidencias demuestran que mintió para “descarrilar las investigaciones”. ARTICLE 19 recuerda que Anabel Hernández ha sido víctima de múltiples amenazas y procesos de estigmatización.

Abucheo a la periodista Lourdes Mendoza y campaña de desprestigio

El 30 de septiembre, durante el “Foro América Libre 2026” en el Hotel Marquis Reforma en la Ciudad de México la periodista Lourdes Mendoza fue abucheada por individuos particulares. Posteriormente, a través de una publicación en la red social X Arturo Ávila, Diputado Federal y Coordinador de Comunicación del Grupo Parlamentario. de Morena, compartió el video de los hechos y señaló “amor con amor se paga”, lo cual desató una campaña de desprestigio en contra de la periodista.

Cabe destacar que no es la primera vez que Lourdes Mendoza es víctima de agresiones tanto virtuales como en la esfera física. ARTICLE 19 ha documentado previamente otros ataques y agresiones en su contra como acoso judicial, discursos de estigmatización a su persona y su familia (incluyendo a personas menores de edad), y campañas de descrédito, que buscan inhibir su trabajo como periodista.

Las mujeres periodistas deben ser protegidas

Las personas que ejercen el periodismo pueden ser criticadas y cuestionadas; es parte del debate público. Sin embargo, la crítica legítima es distinta de la estigmatización. Cuando una figura con poder político y capacidad de amplificación señala públicamente a una periodista, aumenta su exposición a ataques, hostigamiento y riesgos para su integridad, dentro y fuera de las plataformas digitales.  Ese es uno de los mecanismos que preocupa en el entorno digital. Las descalificaciones oficiales suelen ser retomadas y amplificadas en redes por cuentas afines, y generadores de contenido, y así una frase de conferencia matutina se convierte en etiquetas, memes y hostigamiento sostenido contra la periodista. 

Esto es particularmente grave contra periodistas mujeres. Según el estudio The Chilling: Global trends in online violence against women journalists, elaborado por el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) y la UNESCO, la violencia en línea contra las periodistas busca humillar, generar miedo, inducir al silencio y desacreditarlas profesionalmente, lo que socava el periodismo de interés público. El estudio documenta además que estos ataques se desbordan hacia el mundo fuera de línea: alrededor de una de cada cinco mujeres periodistas encuestadas reportó agresiones físicas que cree se originaron en internet, y casi una de cada cinco dijo sentirse físicamente insegura por la violencia digital.

En vista de lo anterior, ARTICLE 19:

  • Llama a todos los partidos políticos que se pronuncien contra la estigmatización y criminalización de la prensa.
  • Reitera que las personas servidoras públicas tienen un deber reforzado de cuidado en sus pronunciamientos y, conforme a estándares internacionales de derechos humanos, deben abstenerse de emitir mensajes que descalifiquen o expongan a periodistas por su labor.
  • Pide al Mecanismo de Protección Federal que mantenga su atención ante posibles riesgos para Lourdes Mendoza y Anabel Hernández y su familias. Activando medidas adicionales a su protección en caso que ella lo solicite.