Skip links

Kevin Boyle: Toda una vida combatiendo la censura

Kevin Boyle

 

ARTÍCULO19 fue fundada en 1986 por un grupo de periodistas, académicos y activistas de derechos humanos de Europa, América y África. A más de 20 años de distancia, podemos confirmar que ese fue un momento crucial para el ejercicio del derecho a la libertad de expresión tanto por las nuevas posibilidades que planteaban los avances tecnológicos, como también por la sofisticación que desde entonces han sufrido los métodos tradicionales para censurar. “Documentar la censura para vencer a los censores y ayudar a los censurados”, fue la definición que los fundadores hicieron sobre las tareas futuras de la organización.

Kevin Boyle, académico, abogado litigante y defensor de derechos humanos fue uno de los principales promotores para la creación de una organización con las características de ARTÍCULO19, por ello fue designado como su primer Director Ejecutivo. Lamentablemente, el pasado 25 de diciembre diversos medios de comunicación y el movimiento internacional de derechos humanos informaron sobre su muerte luego de combatir el cáncer que le aquejó en los últimos meses.

Como diría el periodista Peter Utley, “los obituarios deben ser un ejercicio de historia contemporánea y no una simple oración fúnebre.” Al leer los textos que la prensa europea le ha dedicado y recordando los momentos que tuvimos oportunidad de platicar con él, nos queda claro que Kevin Boyle fue un hombre de su tiempo. De alguna manera, hacer un recuento de su vida y obra es también, hacer un recuento de la historia del movimiento de derechos humanos en Europa y a nivel internacional. También es hacer un recuento del avance vertiginoso en la consolidación de los mecanismos internacionales de derechos humanos.

Como estudiante, Boyle se caracterizó por un agudo sentido de justicia que le hizo acercarse y aportar al movimiento por las libertades civiles en la década de los 60 y 70 en Irlanda del Norte. Como académico fue fundador del Centro Irlandés de Derechos Humanos de la Universidad de Galway y, en 1989 fue designado como investigador de tiempo completo del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Esssex, Reino Unido en donde trabajó hasta hace un par de meses.

En 2001, la entonces Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson, reclutó a Boyle como asesor en jefe. Sus aportaciones fueron cruciales al fijar la posición del sistema de Naciones Unidas en temas como el centro de detención en Guantánamo. La misma Robinson ha señalado la contribución de Boyle para que Naciones Unidas reconociera los ataques terroristas del 11 de Septiembre como un crimen en contra de la humanidad y no sólo como una violación de derechos humanos, así como el rechazo absoluto al concepto de difamación de las religiones.

Boyle fue un incansable abogado litigante, el sitio de la Corte Europea de Derechos Humanos enlista por lo menos 100 casos en donde él aparece como representante legal de los peticionarios. Ante esa Corte representó a la parte afectada en el caso Dudgeon v. United Kingdom, cuya sentencia fue utilizada para argumentar la derogación de leyes que criminalizaban la homosexualidad en Reino Unido, Irlanda e inclusive en Estados Unidos.

La última vez que vimos a Kevin Boyle fue durante la reunión anual de ARTÍCULO19 hace dos años. Estaba muy interesado en la situación de México y Honduras, así como en el avance de la radiodifusión indígena en la región. Al final de la conversación comparó su experiencia de coordinar la campaña internacional de protección a Salman Rushdie y la nuestra al impulsar la campaña permanente de protección a periodistas en México. “Ustedes tienen muchas más facilidades tecnológicas, pero la situación que enfrentan es mucho más compleja”.

Leave a comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.